03 — Plataformas B2B

Portales B2B y Sistemas de Administración a Medida

Tus clientes pidiendo solos, más seguido y sin que se pierda ningún pedido; tus vendedores cargando desde el celular, tu depósito armando con lector y tu cobranza al día. Un sitio con tu catálogo y un panel para cada área, con inteligencia artificial. No hay que cambiar nada para empezar: nos adaptamos a lo que ya usás, sea Excel, un sistema conocido o uno propio.

Demo navegable

Probá cómo funciona, pantalla por pantalla

Armamos una demo con una distribuidora inventada. Elegís con quién entrar y recorrés lo que ve cada persona; en cada lugar te contamos qué se hace ahí, cómo se resuelve hoy con un sistema viejo y qué cambia.

  • El sitio público: catálogo por rubro, fichas de producto y alta de clientes
  • El portal de la ferretería: pedidos, cuenta corriente y asistente
  • Los paneles de vendedor, administración, depósito y cobranza
  • El picking con lector y el asistente con IA, para probar
  • Cómo está armado por dentro: la conexión con lo que usás y la inteligencia

Para quién es

  • Distribuidores y mayoristas cuya red de clientes todavía pide por teléfono, WhatsApp o planilla de Excel.
  • Distribuidoras que trabajan con Excel y un facturador, y necesitan ordenar catálogo, clientes y cuentas.
  • Empresas con un sistema de gestión conocido (Tango, Bejerman, Colppy…) que no llega hasta el cliente.
  • Empresas con un sistema propio que funciona bien y que nadie quiere tocar.
  • Comercios con lista de precios por cliente, descuentos por volumen y cuenta corriente con plazos.
  • Equipos de venta que pasan el día cargando a mano pedidos que el cliente ya escribió una vez.
  • Depósitos que arman leyendo un papel y descubren los errores cuando el cliente reclama.
  • Distribuidoras con un sitio que muestra el logo y un catálogo en PDF que nadie actualiza.

Qué incluye

Portal de pedidos para tus clientes

Cada cliente entra con su usuario y ve su lista de precios, sus ofertas y la disponibilidad. Repite el pedido del mes pasado con un botón, pega una lista de códigos o lo arma desde el catálogo. Se instala como app en el celular. Nadie lo vuelve a tipear.

Cuenta corriente en línea

El cliente ve su saldo, sus comprobantes, sus vencimientos y cuánto crédito le queda, y avisa un pago subiendo el comprobante. Es la consulta que hoy le hace al vendedor por teléfono, resuelta sola.

Área de vendedores

Tu equipo carga pedidos a nombre del cliente, llega a cada visita sabiendo qué ofrecer y quién dejó de comprar, y sigue su cartera y sus comisiones desde el celular, con o sin señal.

Panel de administración propio

Precios y listas con aumentos masivos y vista previa, clientes y créditos, promociones medidas y reportes de lo que se busca y no se encuentra. Hecho para tu operación, no para un negocio genérico.

Depósito, reparto y cobranza

Cada área con su pantalla: preparación con lector de código de barras, faltantes avisados antes de despachar, hojas de ruta por zona y comprobantes de pago en un solo lugar, con los pedidos frenados a la vista.

Asistentes con inteligencia artificial

Uno para tus clientes, que contesta precios, stock, pedidos y saldo a cualquier hora, y otro para tus vendedores. Responden con tus datos reales, y en lo que mueve plata siempre decide una persona.

Sitio con tu catálogo

Tu catálogo completo por rubro, con fichas de producto que aparecen en Google, precios visibles solo para clientes y un formulario de alta que trae clientes nuevos al panel.

Conexión con lo que ya usás

Sin sistema, el portal pasa a ser tu sistema y la factura la sigue haciendo tu facturador. Con uno conocido, se conecta directo. Con uno propio, usa los archivos que ya exporta e importa, sin tocarlo. Y si ya tenés un portal, pasamos tus usuarios y tu historial.

Cómo lo trabajamos

Un distribuidor quiere lo mismo que siempre: que sus clientes le pidan más seguido, más cantidad y sin que se pierda ningún pedido. Todo el portal está pensado alrededor de eso, siguiendo el recorrido de un pedido: que te pidan, que el pedido salga bien, que se cobre y que sepas qué está pasando.

Que te pidan quiere decir que pedir cueste menos que mandar un WhatsApp: repetir una compra con un botón, pegar la lista de siempre, buscar como habla el ferretero, y que el portal le recuerde lo que le toca reponer antes de que se le termine. Que salga bien quiere decir cantidades que respetan el empaque, faltantes avisados antes, con el equivalente a mano, y un depósito que arma con lector. Que se cobre quiere decir que el cliente ve su cuenta y sube el comprobante, y que el pedido frenado se libera en el día. Y que sepas qué pasa quiere decir enterarte de que un cliente se está enfriando cuando todavía estás a tiempo de llamarlo.

Cada distribuidora arranca desde un lugar distinto, y ninguna tiene que cambiar nada para empezar. Si trabajás con Excel y un facturador, el portal pasa a ser tu sistema: catálogo, clientes, precios, pedidos y cuenta corriente, y la factura la sigue haciendo tu facturador. Si usás un sistema conocido, como Tango, Bejerman o Colppy, se conecta directo y en los dos sentidos. Si tenés un sistema propio, usamos lo que ya sabe hacer —los archivos que exporta e importa, o una lectura que no toca nada— y lo probamos sobre una copia. Y si ya tenés un portal que no te convence, lo reemplazamos y pasamos tus usuarios y tu historial. En ningún caso tocamos lo fiscal: si la conexión se cortara un martes a la mañana, seguirías facturando igual que hoy.

En el mayorismo el pedido no depende solo del stock: depende del saldo del cliente y de sus plazos. Un portal que no entiende de cuenta corriente termina generando pedidos que administración tiene que frenar a mano, y eso es peor que no tener portal. Por eso el límite de crédito, los vencimientos y los descuentos por volumen son parte del sistema desde el primer día, con los plazos y las reglas que defina tu empresa.

La inteligencia artificial la usamos donde ahorra tiempo o vende más: un asistente que contesta a tus clientes a cualquier hora, pedidos escritos como en WhatsApp que se convierten en artículos del catálogo, comprobantes de pago que se leen solos. Lo que se puede resolver con una cuenta —cada cuánto compra un cliente, quién se está por ir, qué le toca reponer— se resuelve con una cuenta sobre tu propio historial, que es más barato y no se equivoca. Y en todo lo que mueve plata, la máquina propone y una persona decide.

Cada distribuidora es distinta, y por eso no publicamos precios: charlamos, vemos por dónde conviene arrancar y te mostramos cómo quedaría con tus datos. Mientras tanto, en la demo navegable, con una distribuidora inventada, podés ver cómo funciona cada pantalla.

Trabajos de este tipo

Preguntas frecuentes

¿Puedo ver cómo sería antes de decidir?

Sí. Tenemos una demo navegable con una distribuidora inventada: podés entrar como ferretería, vendedor, administración, depósito o cobranza, y ver también el sitio público. En cada pantalla te cuenta qué resuelve.

¿Tengo que cambiar mi sistema de gestión?

No. Si no tenés, el portal pasa a ser tu sistema y la factura la sigue haciendo tu facturador. Si usás uno conocido (Tango, Bejerman, Colppy…), se conecta directo. Si es propio, queda como está y usamos los archivos que ya exporta e importa. En ningún caso tocamos lo fiscal.

¿Y si mi sistema propio no tiene forma de conectarse?

Casi siempre la tiene, aunque no esté documentada: un archivo de importación, una base de datos a la que se puede leer, una exportación programada. Lo primero que hacemos es revisarlo y decirte con honestidad qué es posible y qué no antes de que firmes nada.

¿Mis clientes van a querer usarlo?

Usan el portal cuando les resuelve algo que el teléfono no: ver el saldo a las once de la noche, repetir el pedido del mes pasado en dos toques, saber si hay stock sin preguntar. Si solo replica el pedido telefónico con más pasos, no lo usan. Por eso el diseño arranca por ahí.

¿Usa inteligencia artificial?

Donde suma: para contestar consultas, entender pedidos escritos y leer comprobantes. No para decidir precios, descuentos ni créditos: eso lo propone el sistema y lo confirma una persona, con los topes que vos definas.

¿Es una tienda online?

No en el sentido habitual. Una tienda vende a cualquiera al mismo precio. Un portal B2B muestra precios distintos según el cliente, respeta su límite de crédito y sus plazos, y trabaja sobre una relación comercial que ya existe.

¿Cuánto cuesta?

Depende de por dónde arranques y de qué necesites: cada distribuidora es un mundo, y por eso no publicamos precios. En una charla de 15 minutos te decimos por dónde empezar y qué implica.

¿Cuánto tarda un proyecto así?

Se entrega por partes y en orden de utilidad: primero lo que reemplaza trabajo manual real, después el resto. La idea es que la empresa tenga algo funcionando temprano, no un año de desarrollo a ciegas.

Contanos qué necesitás y te decimos con honestidad si podemos ayudarte — y cómo. Si no es lo nuestro, también te lo decimos.

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